5 errores frecuentes de los diseñadores freelance noveles y cómo evitarlos

Empezar a trabajar por cuenta propia es una tarea complicada. A veces es difícil saber qué camino coger y uno acaba dando tumbos. Y así, no son pocas las veces en las que la falta de experiencia nos hace caer en la novatada. Si es tu caso y te encuentras entre ese valiente grupo de diseñadores freelance que acaba de montar su propio estudio, aquí una serie de consejos para evitar 5 errores frecuentes.

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1. No centrarse en el público objetivo
Arriesgar está bien. Pero ojo, siempre hay que tener presente algunas premisas. No son pocas veces en las que los diseñadores se empeñan en apostar por una estética o una línea de trabajo según los gustos personales o siguiendo la tendencia o la moda de lo que han visto en otro sitio. Puede ser que en algunos casos funcione, pero lo más común es que si ese diseño no encaja, no tiene utilidad o no aporta lo que el target de la marca está esperando, ese proyecto fracase o haya que retomarlo y rehacerlo nuevamente. Hay que diseñar desde una perspectiva de estrategia y contenido, no solo pensando en el diseño puro y duro.

2. Abarcar más de lo que uno puede asumir
Uno de los retos para los diseñadores freelance es, a la hora de hacer balance a fin de mes, poder pagar las facturas. De ahí que sea fácil caer en la trampa de aceptar todos los proyectos que a uno le ofrecen, independientemente de la envergadura, el tipo de proyecto o los timings de entrega. Ahí uno de los grandes errores y también de los más frecuentes. Ante todo hay que demostrar profesionalidad y compromiso con el cliente, y querer abarcar más de lo que uno puede hacer demuestra todo lo contrario. Por ejemplo, no te comprometas a diseñar una página web si no eres especialista o careces de los conocimientos y los medios suficientes. No te comprometas a dar una fecha como dead line si no has hecho un estudio y una planificación del proyecto. No cojas todo proyecto que te llegue a las manos si no tienes un timing. De lo contrario, todo se te vendrá encima, no rendirás en óptimas condiciones y tu trabajo no será lo suficientemente satisfactorio con tu cliente.

3. No mantener orden, unos horarios y no desconectar cuando toca
Cuando uno trabaja solo dentro de un ambiente creativo es fácil llevarse por el caos y caer absorto por las manecillas del reloj. Para mantener la mente ágil, hace falta un mínimo de orden (aunque nos guste trabajar en el caos). Igualmente, es necesario marcar unos tiempos de descanso, hacer que el cerebro se airee y desconectar de tanto en tanto. Por un lado, así se evita caer en un punto muerto; un círculo del que no se puede salir al no saber por dónde continuar. Por otro lado, tras ese tiempo de relax, en el momento de retomar el proyecto es posible ver todo con otros ojos y con mayor claridad.

4. No comprobar que todo está correcto antes de enviar
A veces, cuando un proyecto lleva demasiado tiempo acompañándonos o cuando un cliente es demasiado puntilloso (por no decir pesado), lo más fácil es querer quitárselo de encima pronto. Antes de darle al botón de enviar, es importante revisar que todo está correcto (imágenes en el formato correspondiente, textos sin erratas…). No entregues un arte final sin coger el cuentahilos y comprobar que todo está fetén. Recuerda que, a veces, también ayuda contar con ayuda externa, la mirada de alguien que no tiene nada que ver con el proyecto puede ver cosas que a nuestros ojos cansados se nos escapan.

5. Perder el tiempo con el cliente equivocado
En el universo de los clientes hay de todo. Algunos son encantadores, inmediatamente hay química y una conexión especial que se da en el primer contacto. Es el perfil del cliente ideal, aquel con el que es posible intercambiar ideas libremente que enriquecen el proyecto. Por el contrario, hay otros clientes que… uf, son como una piedra en el zapato. En cuanto detectemos un perfil de cliente con el que el feeling brilla por su ausencia, la comunicación no existe y básicamente te trata como un lacayo a sus órdenes, lo mejor es huir. Saber decir no a tiempo puede evitarte muchos problemas a posteriori.